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VIAJE CULTURAL ABARÁN

Abarán fue el destino elegido en esta ocasión para la salida de Octubre de Almurarte. Escondida entre las montañas y el Segura se encuentra esta población con sorpresas que brindar. Queremos dar las gracias al Ayuntamiento de Abarán por su colaboración, en especial a su Sra. Concejala de Cultura doña Penélope Luna, que tuvo a bien acompañarnos a lo largo de toda la mañana, junto a don J. Raúl Gómez de la Asociación cultural La Carraila, dedicada a la promoción y conservación del patrimonio del Valle de Ricote, y a don Pepe “Jarras”, cronista oficial de la villa.

En pleno corazón del Parque de las Norias, meciéndose sobre el margen izquierdo del río Segura, se alza imponente la Noria Grande de Abarán. Erigida originalmente en 1805 y considerada la más grande en activo de Europa, esta joya del patrimonio hidráulico huertano impresiona con sus casi doce metros de diámetro. Con un pausado y constante girar de hierro dulce y madera, es capaz de elevar 25 litros de agua por segundo para dar vida a más de 150 tahúllas de cultivo.

La estructura que contemplamos hoy es fruto de la minuciosa reconstrucción que llevó a cabo Nicomedes Caballero en 1951, cuyo ensamblaje previo se realizó de forma curiosa en el ruedo de la Plaza de Toros local. Entre sus viejos muros de piedra se esconde, además, un íntimo secreto: una botella de cristal oculta que guarda para la historia los nombres de los maestros y artesanos que le dieron forma.

  

 

 

Al adentrarnos en Abarán, el arte y la arquitectura se abren paso con elegancia en el Teatro Cervantes, un coloso cultural que acaba de alcanzar su señalado centenario. Levantado en 1926 sobre el solar del antiguo Cinema Cervantes, este coliseo nació del admirable empeño de sus fundadores y de la propia sociedad abaranera, decididos a dotar a una pequeña población de la huerta de un espacio escénico con la envergadura y sofisticación de las grandes capitales. Declarado Bien de Interés Cultural en 1986, el edificio no solo es obra señera del arquitecto José Antonio Rodríguez, sino también el gran templo que ha custodiado durante un siglo la devoción local por la zarzuela, el teatro y sus centenarias bandas de música.

Diseñado en una refinada línea ecléctico-modernista con una innovadora estructura de hierro para su época y devuelto a su máximo esplendor tras la minuciosa restauración que firmó José Miguel Templado en el año 2000, el Cervantes cautiva al instante. Su planta rectangular a la italiana acoge un aforo de 450 localidades proyectadas para garantizar una visibilidad perfecta. En su interior despliega un auténtico festival ornamental: una monumental lámpara preside la sala, flanqueada por barandillas en las plateas idénticas a las del Teatro Romea de Murcia. Al alzar la mirada se contempla el soberbio techo pintado por Vicente Pastor, mientras que el telón de embocadura —coronado por la figura de Miguel de Cervantes— rinde tributo a la novela inmortal capturando episodios como la vela de armas en la venta, la fiera embestida a los molinos de viento y una poética escena repleta de ninfas y alegorías femeninas. Los comentarios del cronista de Abarán, Pepe “Jarras”, sobre el devenir histórico del teatro fueron impagables. Y fue un descubrimiento la instalación sonora que el artista Juan Jesús Yelo nos ofreció en el mismo el teatro, sobre voces de distintas épocas y personas emblemáticas de Abarán.

Coronando lo más alto del casco viejo de Abarán se erige la Ermita de los Santos Médicos, San Cosme y San Damián, un enclave donde el arte, la fe y la geografía se funden de manera magistral. Aunque el edificio neobarroco que contemplamos hoy fue levantado en 1953, la devoción popular hacia los hermanos médicos —perseguidos bajo el imperio de Diocleciano y venerados sin cobro alguno desde la antigüedad con basílicas en Roma, Rávena o Constantinopla— echa raíces en Abarán desde el siglo XVI. Aquel templo primitivo cayó víctima del vandalismo anticlerical durante el estallido revolucionario de 1936; sin embargo, el arraigo de su fe impulsó a la villa a reconstruir este soberbio santuario monumental de ladrillo visto, custodiado por dos esbeltas torres campanario y un dinámico juego de cúpulas que definen la silueta idéntica e inconfundible del municipio.

Antes de cruzar el umbral, la amplia explanada que rodea la ermita invita a detener el paso. Desde este mirador de referencia se despliega una panorámica sobrecogedora: la cinta fértil del río Segura abriéndose paso hacia las puertas del Valle de Ricote en un lienzo verde y sereno. En este mismo mirador rinde homenaje la escultura a la tradicional comparsa de gigantes y cabezudos y a la figura inolvidable de “El Pajero”, un pilar de las fiestas patronales. Ya en el interior, el altar mayor acoge en su camarín las veneradas imágenes de los santos patronos (del siglo XVIII, destrozadas y arrojadas al río por los revolucionarios pero rescatadas por los vecinos y reconstruidas por la célebre escultora murciana Carmen Sánchez Giner), escoltadas por la imponente talla de un Cristo Crucificado de honda expresividad, firmada por el insigne escultor espinardero José Planes. Al alzar la vista hacia la cúpula, las pechinas cobran vida gracias a las pinturas de Luis Molina, que narran episodios milagrosos del martirio y la sanación: la curación del camello, el milagro de Paladia, el martirio del fuego y la trágica decapitación.

De nuevo Pepe nos iluminó sobre algunas anécdotas entrañables y divertidas sobre el transcurrir de la ermita.

 

El templo atesora también otras devociones muy queridas por los abaraneros, como la entrañable talla de San Isidro Labrador, vinculada al fervor de los agricultores de la huerta, y una bellísima imagen mariana caracterizada por su cabello natural y sus suntuosos mantos bordados. Este rico patrimonio escultórico completa la visita a un santuario que no solo es balcón paisajístico, sino el latido espiritual y cultural de todo un pueblo.

El recorrido por la memoria de la villa encuentra su parada más íntima en el Museo de Abarán (MUAB), un espacio concebido no solo como un centro de interpretación, y que late gracias al generoso latido de las donaciones de los propios vecinos. Recorrir sus salas es adentrarse en un viaje entrañable a través de los objetos cotidianos del siglo XX, donde cada pieza respira la huella del esfuerzo diario, el sentido estético y el orgullo por el trabajo bien hecho de las gentes de antaño.

Museo de Abarán - Abaran.es  Museo de Abarán (muab) : Web oficial turismo Región de Murcia

Las vitrinas y rincones del museo despliegan un mosaico vivo de los oficios que forjaron la identidad del municipio. Desde los vestigios del sector primario y la pujante industria conservera y hortofrutícola que transformaron la economía local, hasta los pequeños talleres artesanales donde el tiempo parecía detenerse: la antigua sastrería, la zapatería de zapatillas de esparto o la vieja barbería. Contemplar estas herramientas gastadas por el uso provoca una profunda cercanía nostálgica, revelando el alma de una sociedad laboriosa que supo esculpir su historia a golpe de dedicación y oficio. Las gratas explicaciones de Penélope (concejala) y de Raul (La Carraila) sobre estos temas nos mantuvieron muy interesados.

La Colección Museográfica del Museo de Abarán, fiel reflejo de la historia de su población

Museo de Abarán - Abaran.es Museo de Abarán - Abaran.es

Arroz y secreto de cerdo o arroz y verduras mediante, finalizados con unos “condenaos” locales en el Merendero Los Tanas, el digestivo paseo recorriendo el paseo fluvial acunados por el murmullo del río encuentra su broche de oro en el Puente Viejo, indiscutible joya de la ingeniería civil y símbolo imperecedero de Abarán. Declarado Bien de Interés Cultural en 2008, este coloso de hierro es el heredero de un lejano y frágil pasado en el que el paso sobre el río Segura dependía de un primitivo entramado de maromas y tablas colgantes. No fue hasta 1883, tras las devastadoras riadas que destruyeron los pasos anteriores, cuando dio comienzo la construcción de esta robusta infraestructura metálica, concebida para desafiar las embravecidas crecidas del cauce.

        BRASERÍA MERENDERO LOS TANAS, Abarán - Carta, fotos y opiniones El Puente Viejo de Abarán aspira a conseguir una ayuda para su rehabilitación - AbarándíaAdía

El Ayuntamiento de Abarán presenta un proyecto de regeneración del Puente Viejo y todo el entorno de las norias valorado en 2.913.064,90 € - Abaran.es

Durante más de un siglo —y de forma exclusiva hasta 1985—, este puente representó la única arteria vital que conectaba el núcleo urbano con la margen derecha del río. Soberbio ejemplo de la arquitectura del hierro de finales del siglo XIX e integrado de manera armónica en el frondoso entorno natural del Segura, el Puente Viejo es mucho más que una obra de paso: constituye el latido de la memoria colectiva abaranera, un histórico punto de encuentro y el silencioso testigo que ha contemplado, generación tras generación, la apasionante transformación de la municipio.

GRACIAS DE NUEVO, PENÉLOPE, JOSE RAÚL, PEPE “JARRAS” y JUAN J. YELO POR  MOSTRARNOS EL ENCANTADOR PATRIMONIO DE ABARÁN.

Y GRACIAS A LOS VIAJEROS DE ALMURARTE.

Victor Miguel Villa

Autor Victor Miguel Villa

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